25-11-11 LUIS RAMIRO - Murcia (Sala B)

            Esta noche cambiamos de tercio. Hacía tiempo que no acudía a un concierto de un Cantautor, y me apetecía. A pesar de haber escuchado solamente unas pocas canciones de Luis Ramiro, gracias al todopoderoso Internet (en su página oficial hay casi una decena, y en Youtube… miles)

            El concierto comienza con cierto retraso. Lo cierto que es que temí que el cansancio acumulado durante la semana, el horario de comienzo (después de las doce de la noche) y los primeros momentos versos recitados de la canción “Hoy” me hicieron temer que aflorara el sueño, y enseñarle mis amígdalas al artista constantemente, con el agravante de estar situado en primera fila. Nada más lejos de la realidad. Si bien es cierto que la primera canción, con su declaración de principios y supuesta actualidad, no resultó de las más atractivas, entre comentarios, risas y otras muchas canciones el tiempo fue pasando sin darnos cuenta, hasta completar prácticamente dos horas y media. ¡Que se dice pronto! Además, para hacerlo sin banda hay que tener recursos para mantener la atención del público, que aunque con un alto nivel intelectual (piropo que nos ofreció el artista), había que ir tirándole de la lengua para que se implicara en cada tema.

            Esta noche Luis Ramiro ha venido a Murcia a cantar, y a contarnos todos los problemas que tiene en su vida. Problemas, que curiosamente, uno sí y otro también tienen que ver con mujeres. Pensaba que nadie podía tener más problemas con las mujeres que Sabina, pero veo que tengo que ser más abierto de mente.

            Con “El Rey de la Pista” ya empezaron las risas. La metáfora futbolística de que sus ex son del Madrid y él es del Atleti llega. Se entienda o no, pero llega. Porque el fútbol lo es todo en España. Una vez acabada la canción, el cantante nos pide que nos relajemos, y que pidamos canciones. Este es un buen truco. Muchos piden las más conocidas, que por supuesto están guardadas para el final, y entre los demás, pues se le hace caso al que acierta la que pensaba tocar, y queda como una petición concedida. Bueno, bromas aparte, la siguiente canción en tocar fue “La Sirena”, y ciertamente, con esta terminó de contactar con el público al tener que pedir ayuda para recordar la letra, que por cierto le dictaban mal en el primer momento. El ron con cola-cola le había aclarado la voz, y pronto nos vimos envueltos todos en la letra, sintiéndonos ellas como sirenas y nosotros como el príncipe que perdía su amor, porque el cuento de La Sirenita no acaba como Disney nos enseñó.

            Luis se considera un cantautor romántico, y por una vez que se olvidó la edad de una ex (no dijo cuál de ellas) decidió componer una original canción “Cuenta conmigo” para no olvidar los 26 años. La canción en directo la introduce con una cuenta atrás del público y la completa con un fragmento de “Stand By Me” de Ben E. King para finalizar. Muy completa.

            Otra preciosa canción que nos ofreció fue “El Reloj”. Alguien entre el público se emocionó tanto que no pudo evitar, al finalizar gritarle ¡Guapo! Cosa que el cantante agradeció, pues según él, esto hacía tiempo que no le pasaba, ni en Madrid.

            Para confirmar la regla, siempre tiene que haber una excepción, y en el repertorio de Luis Ramiro la excepción es “Jorge I”, que no está dedicada a una mujer, sino a su hermano, pero por supuesto, no está exenta de amor.

            Incluso, y esto sí que es difícil, se encuentra el amor y las mujeres en una canción dedicada a “Monseñor Rouco Varela”. Según el cantante, un fotógrafo amigo le confirmó que el cardenal es conocedor de la canción. Y seguida de ésta, con temática supuestamente religiosa, “Los Siete Pecados” en la que nos quedamos con las ganas de saber en qué situación comete el séptimo. Y es que con las mujeres nos hacen pecar porque tienen siempre abierta la caja de “Pandora”.

            Tras un pequeño curso sobre como ligar en las redes Sociales (es sencillo, solamente hay que saber usar ‘je, je, je’), nos vuelve a contar su experiencia en “Mi Buena Suerte”, ya que con alguien al lado puedes escapar del ‘Mercado de la Carne’.

            De nuevo, un momento original, al invitar al cualquier atrevido cantautor entre el público para subirse al escenario y disfrutar de su público. El atrevido fue ALVARO FERNANDEZ, que normalmente toca en su casa, y que nos ofreció una composición propia. Propia de un cantautor, que habla de desamor, ¡cómo no!

            Una de espionaje. “El café”. Entre el público parecía que la opción de dar la cara ante un/a ex era la preferida, pero la opción de nuestro cantautor fue observar desde el anonimato. Después de escucharla de nuevo, todavía no pillo si tiene un final triste, o feliz… o como la Gioconda.

            El country romántico de “K.O. Boy” hace de canción puente hacia la más coreada en toda la noche “Mañana nos casamos en La Vegas”. Y es que aunque Murcia no se caracteriza por un nacionalismo militante, como a todos, nos gusta que se acuerden de nosotros desde fuera. Además es que la canción desprende alegría por todos lados, y sencillez, a pesar del título. (Recomiendo un Videoclip de dibujitos del youtube)

            Como miembro fundador (y único) de la SEXGAE. Luis Ramiro nos advierte de que el uso ilícito de sus temas para conquistar a mujeres requieren de remuneración. Y no lo dice por fardar. Se han dado casos con “Per-fec-ta”. En la presentación también aprovecha para denunciar los complejos que nos inculcan los medios de comunicación y que pueden terminar en una seria enfermedad como es la anorexia.

            Otra de las canciones más celebradas fue “Mayo de 2002”. Fue una sola noche, pero dio para mucho. Una noche como esta se merece su canción.

            No sé si era sincero al comentar que temía que acudiéramos tres personas a venos, pero había muchos más. Desde el escenario, y con la oscuridad de la sala parecía estar repleta. Bueno, ni tanto ni tan calvo. Aprovecha entonces para agradecernos el apoyo, y si de paso le compramos algún disco, pues mucho mejor. Que en los tiempos que corren, haber vendido más de 2.000 discos ya va siendo una machada.

            Aún quedan temas de temática rupturista. Primero “Romper”, y después “Empezar de cero”, que sentado en la barra de sala hace el momento todavía más intimista.

            El concierto sobrepasaba ya las dos horas. Pero no podía faltar el single del nuevo álbum, “Un Amor Sin Estrenar”. Muy coreado por todos los asistentes, y que elevó un punto más el ambiente, para terminar con un éxito de su anterior álbum “Relocos y Recuerdos”. Durante esta canción un grupo de animados seguidores subieron a acompañar en el escenario a Ramiro, aunque ninguno de ellos se atrevió a acercarse al micro a pesar del ofrecimiento del cantante.

            Y esto fue lo que dio de sí el concierto, salvo alguna omisión que pude tener, de un desaliñado Luis Ramiro, pero que aportó una buena voz, buen manejo de dedos, púas y volúmenes con la guitarra, y mucho buen humor.

            Como complemento a lo anterior, añadimos otros comentarios de aspecto musical que nos aporta nuestro colega Juan Vivancos.

            En cuanto al equipo utilizado por el cantautor madrileño, en primer lugar, su aliada y compañera de la velada fue una guitarra acústica, en concreto una Gibson de la serie SJ, guitarra cómoda como ella sola con un timbre y cuerpo que hacía engrandecer los versos cantados por Luis. A sus pies pudimos encontrar conectados a la guitarra dos pedales, el primero de ellos un pedal de efectos, siendo más claros el Boss TR – 2, pedal de trémolo que supo emplear acertadamente en canciones como Jorge I para evitar esa situación de monotonía que puede propiciar el continuo juego de voz y guitarra. El segundo pedal, no de efectos en este caso, se trataba del Boss TU-3, pedal para afinar utilizado en las ocasiones de afinación de manera eficaz sin crear esa situación de desconcierto y espera que ocupa el músico afinando el instrumento. 

            Todo este equipo fue conectado al sistema de amplificación, en este caso compuesto por dos peas de monitores de marca Peavey (no recuerdo modelo jeje), situadas a izquierda y derecha del escenario.

            Si nos adentramos en terreno acústico o sonoro desde el lugar que ocupé el concierto sonó realmente bien, el equilibrio entre voz y guitarra estuvo muy compensado a lo largo de toda la noche y la ecualización fue proporcional al número de integrantes e instrumentos que componían el concierto (no es la primera vez de haber escuchado, en otros conciertos, guitarras tan mal ecualizadas que su sonido provocaba tal chirrío en los tímpanos que se agradecían las pausas entre las canciones, jeje). Por otra parte, el poder escuchar y comprender sin necesidad de esfuerzo la voz del cantautor madrileño fue otro de los motivos por el que puedo estar satisfecho de este concierto.

            En este sentido, pienso que parte del reconocimiento se lo merece el técnico de sonido de la sala B, sala, que, por cierto, a pesar de su diminuto escenario y tamaño del aforo acústicamente es bastante agradecida, no crea esa sensación de suciedad o niebla sonora que puede enmascarar el verdadero sonido de la actuación. Sala muy acogedora como todas las de estas dimensiones que además invita fácilmente al paso por la barra al haber una en cada lateral del local. 

            En relación a su ejecución musical podríamos destacar el claro dominio de Luis en cuanto a la  hábil combinación simultánea de guitarra y voz. Si hay algo pueda caracterizar sus canciones, musicalmente hablando, es ese rico juego de acordes que las componen, dejando de lado los acordes naturales y empleando acordes alterados que provoquen, de manera más acertada, esas sensaciones que busca que sintamos. Como pudimos comprobar aquella noche, la cejilla es un elemento muy solicitado en la mayor parte de su repertorio variando así la afinación de su compilación musical y ocultando la monotonía que puede propiciar el reiterado empleo de los mismos acordes canción tras canción.

            Por último, a pesar de no ser un concierto para nada aburrido o hastiado, es cierto que las versiones acústicas hicieron aflorar la nostalgia de los demás instrumentos, como por ejemplo ese buen solo de guitarra que compone la parte final de Mañana nos casamos en las Vegas o ese sonido crujiente de guitarra y batería con el que comienza la parte más rockera de El rey de la pista.

                                                        Diego y Juan

 

            Set list

VideoEnlaces: LUIS RAMIRO: Jorge I

 

Aquí os dejo otro Vídeo que grabé pocos días antes en la presentación del nuevo disco de: ROSANA: Tu Cruz por la Cara

 

 

 

TEMAS: concierto, conciertos, actuación, actuaciones, gira, giras, festival, festivales, show, shows, musica, música, en directo, en vivo, agenda musical, grupo musical, grupos musicales, conjuntos musicales, banda, bandas, músico, musico, músicos, musicos, artista novel, artistas noveles, rock, jazz, cantautor, folk, pop, heavy, punk, link, links, enlace, enlaces, sala, salas, discográfica, discográficas, distribuidoras, promotor, promociones, management, contratación. FUTURO: venta de entradas, discos, mp3, chat, coloquios, entrevistas, noticias, news, foro NO TENEMOS: sexo gratis, free sex, xxx, drogas, drugs, pornografía, porno,  programas, software, hardware, download shareware